La unión de nacionalidades, en una relación, puede ser bien interesante y variada y de ahí surgir personas con una doble manera de ver el mundo. Dos culturas, dos lenguajes, dos costumbres. Puerto Rico salió ganando al quedarse con esta boricua-francesa, criada en Montreal Canadá, Sophie Aurelie Eloy. Habla un español casi perfecto, pero se escucha entre palabras y algunas entonaciones ese exquisito francés. Ya lleva 15 años en Puerto Rico y es la responsable de que algunos de los restaurantes a los que vamos, tengan personalidad propia. read more

La unión de nacionalidades, en una relación, puede ser bien interesante y variada y de ahí surgir personas con una doble manera de ver el mundo. Dos culturas, dos lenguajes, dos costumbres. Puerto Rico salió ganando al quedarse con esta boricua-francesa, criada en Montreal Canadá, Sophie Aurelie Eloy. Habla un español casi perfecto, pero se escucha entre palabras y algunas entonaciones ese exquisito francés. Ya lleva 15 años en Puerto Rico y es la responsable de que algunos de los restaurantes a los que vamos, tengan personalidad propia. read more

La unión de nacionalidades, en una relación, puede ser bien interesante y variada y de ahí surgir personas con una doble manera de ver el mundo. Dos culturas, dos lenguajes, dos costumbres. Puerto Rico salió ganando al quedarse con esta boricua-francesa, criada en Montreal Canadá, Sophie Aurelie Eloy. Habla un español casi perfecto, pero se escucha entre palabras y algunas entonaciones ese exquisito francés. Ya lleva 15 años en Puerto Rico y es la responsable de que algunos de los restaurantes a los que vamos, tengan personalidad propia. read more